Después de una abdominoplastia, la faja es clave para un buen resultado. Esta cirugía trabaja sobre la pared abdominal y retira piel y grasa, por lo que la compresión adecuada ayuda a controlar la inflamación, dar soporte a la zona y favorecer una cicatriz más pareja.
¿Cuánto tiempo se usa la faja tras una abdominoplastia?
Lo habitual es entre 2 y 3 meses en dos etapas: las primeras semanas casi todo el día con una faja de alta compresión, y luego una prenda más ligera reduciendo las horas de forma progresiva. El tiempo exacto depende de la técnica y de tu recuperación, y lo define tu cirujana.
¿Cómo debe quedar?
Firme pero cómoda, sin cortar la circulación ni marcarte en exceso. Debe cubrir bien todo el abdomen y dar soporte sin generar pliegues que dejen surcos. Una faja mal medida es la causa más común de incomodidad: por eso conviene elegir la talla con asesoría, sobre todo porque en las primeras semanas hay inflamación.
Cuidados que acompañan a la faja
- Camina de a poco desde temprano, según te indiquen, para activar la circulación.
- Mantén la cicatriz limpia y seca; sigue las indicaciones de curación.
- Lava la faja a mano con jabón neutro y sécala a la sombra.
- Acude a todos tus controles: ahí se decide cuándo cambiar de etapa.
