La faja post-quirúrgica no es un accesorio: es parte del tratamiento. Una buena prenda de compresión reduce la inflamación, ayuda a que la piel se adhiera de forma pareja, controla los líquidos y hace que tu recuperación después de una liposucción, lipoescultura o abdominoplastia sea más cómoda y con mejor resultado final. En esta guía respondemos, en palabras simples, las dudas más frecuentes sobre su uso, resueltas en el consultorio de la Dra. María del Carmen Martínez.
¿Cuánto tiempo debo usar la faja después de una liposucción o lipoescultura?
La mayoría de protocolos de cirugía corporal trabajan en dos etapas:
- Primeras 3 a 4 semanas: se usa la faja de primera etapa prácticamente las 24 horas del día, retirándola solo para ducharte. Es la fase en la que más se controla la inflamación.
- Semanas 4 a 8-12: se pasa a una faja de segunda etapa, más ligera, y se reduce progresivamente el número de horas según cómo evolucione tu recuperación.
En total, lo habitual es un uso de entre 2 y 3 meses, pero el tiempo exacto depende de tu procedimiento, de cuánta grasa se retiró y de cómo cicatriza tu cuerpo. Tu cirujana define tu caso concreto en cada control.
¿Puedo quitarme la faja para dormir?
Durante las primeras semanas, no: se recomienda dormir también con la faja puesta, porque la inflamación no descansa de noche y la compresión constante es la que da forma al resultado. Cuando tu cirujana lo indique, en la segunda etapa podrás empezar a retirarla algunas horas, incluida parte de la noche. Nunca dejes de usarla por tu cuenta antes de la fecha indicada.
¿Cómo debe quedar la faja? ¿Apretada o floja?
La faja debe sentirse firme pero cómoda: comprime sin cortar la circulación ni marcarte en exceso. Si notas hormigueo, la piel morada, dificultad para respirar o pliegues que dejan surcos profundos, la talla o el ajuste no son los correctos. Una faja demasiado apretada puede generar marcas y hasta irregularidades; una demasiado floja no cumple su función.
¿Qué talla de faja post-operatoria elijo?
La talla se elige por tus medidas después de la cirugía, no por la talla de ropa que usabas antes. Como en las primeras semanas hay inflamación, muchas pacientes usan una talla de primera etapa y luego bajan de talla al desinflamar. Por eso es clave contar con asesoría: una prenda mal medida es la causa más común de incomodidad. Si tienes dudas, te ayudamos a elegir la talla correcta por WhatsApp antes de comprar.
¿Cada cuánto se lava la faja?
Idealmente se lava a diario o día por medio, a mano, con jabón neutro y agua fría, y se seca a la sombra (nunca en secadora ni al sol directo, porque el calor daña la compresión). Por higiene y para no quedarte sin prenda mientras una se seca, muchas pacientes tienen dos fajas y las alternan.
¿Qué tipo de faja necesito?
- Faja body con broches (primera etapa): cobertura completa, panel abdominal de alta compresión y broches frontales para ajustarla a medida que desinflamas. Es la más usada tras lipoescultura, abdominoplastia y cirugía de contorno corporal.
- Brassier post-quirúrgico: compresión específica para cirugía de mamas.
- Medias antiembólicas: se usan en las primeras horas y días para prevenir trombosis en cirugías largas.
¿Cuándo debo llamar a mi cirujana?
Consulta de inmediato si notas dolor que aumenta en lugar de disminuir, enrojecimiento con calor en una zona, secreción con mal olor, fiebre, o hinchazón brusca en una sola pierna. La faja acompaña tu recuperación, pero cualquier señal fuera de lo esperado debe verla tu médico. En Cirugía Plástica Martínez tienes seguimiento post-operatorio y puedes escribirnos por WhatsApp ante cualquier duda.
