Una de las dudas más frecuentes en el post-operatorio es si se puede dormir sin la faja. La respuesta corta: en las primeras semanas, no. Aquí te explicamos por qué y cuándo podrás empezar a retirarla.
¿Por qué debo dormir con la faja las primeras semanas?
Después de una liposucción, lipoescultura o abdominoplastia, la inflamación no descansa de noche. La compresión constante de la faja ayuda a que la piel se adhiera de forma pareja al nuevo contorno, controla los líquidos y reduce el riesgo de irregularidades. Por eso, durante las primeras 3 a 4 semanas se recomienda usarla prácticamente las 24 horas, incluido al dormir.
¿Cuándo puedo empezar a quitármela para dormir?
Generalmente en la segunda etapa (a partir de la cuarta a sexta semana), y siempre que tu cirujana lo indique, podrás retirarla algunas horas, incluida parte de la noche. Nunca dejes de usarla por tu cuenta antes de la fecha que te indiquen en tus controles: hacerlo demasiado pronto puede afectar el resultado.
Consejos para dormir cómoda con la faja
- Elige la talla correcta: una faja bien medida comprime sin cortar la circulación.
- Duerme boca arriba las primeras semanas (o como te indique tu cirujana según la zona operada).
- Usa ropa de algodón debajo si sientes roce.
- Ten una segunda faja para alternar mientras lavas la otra.
Si sientes hormigueo, la piel morada o dificultad para respirar, la faja está demasiado apretada o la talla no es la correcta: consúltalo.
