Para ponerte la faja post operatoria, siéntate en el borde de la cama, abre todos los broches, mete las piernas y sube la prenda por tramos hasta la cintura. Ciérrala de abajo hacia arriba en la hilera más holgada y ajusta según desinflamas. Debe sentirse firme pero cómoda; si hay hormigueo o piel morada, aprieta de más.
Antes de ponértela
Ten la piel limpia y bien seca. Una faja sobre piel húmeda se pega, cuesta más acomodarla y roza. Si la tela te incomoda directamente sobre la piel, la guía de la clínica sobre dormir con faja post operatoria recomienda usar una prenda de algodón delgada debajo.
Si tu cirujana te indicó usar tabla o espuma, esas piezas van debajo de la faja: déjalas listas antes de empezar. Y ten a la mano la segunda faja, porque la vas a necesitar cuando toque lavar la primera.
Los primeros días pide ayuda. Agacharse y estirarse cuesta, y la faja tiene que quedar bien centrada para que la compresión sea pareja.
Paso a paso para ponerte la faja body con broches
La faja body post quirúrgica con broches de la tienda tiene cobertura completa, tirantes anchos, panel abdominal de compresión, refuerzo en glúteos y broches frontales. Así se pone:
- Abre todos los broches y estira la faja sobre la cama con la parte interna hacia arriba.
- Siéntate en el borde de la cama y mete una pierna y luego la otra, como si fuera un pantalón.
- Ponte de pie con apoyo y sube la faja por tramos, primero hasta los muslos y después hasta la cadera. Jalar de golpe desde arriba hace que la tela se enrolle.
- Acomoda el refuerzo de glúteos para que quede centrado y sin arrugas.
- Pasa los brazos por los tirantes y revisa que no estén torcidos en la espalda.
- Cierra los broches de abajo hacia arriba, empezando por la hilera más holgada. Sujeta los dos bordes con una mano mientras cierras con la otra.
- Mírate en el espejo de frente y de costado: no debe haber pliegues ni zonas dobladas.
Con el brasier post quirúrgico de la tienda la lógica es la misma: tiene triple hilera de broches frontales y se cierra de abajo hacia arriba, empezando por la más holgada.
Cómo ajustar los broches de forma progresiva
Las hileras de broches existen para que la faja te acompañe mientras desinflamas. Al inicio usas la más holgada. Cuando la prenda empieza a sentirse suelta porque bajó la hinchazón, pasas a la siguiente. Ve de una hilera a la vez, nunca saltes dos de golpe.
Según la guía de la faja post quirúrgica de la clínica, la faja de primera etapa se usa prácticamente las 24 horas durante las primeras 3 a 4 semanas, retirándola solo para ducharte. Después viene una faja de segunda etapa, más ligera. Ajustar los broches no reemplaza ese cambio: cuándo pasar de una faja a otra lo decide tu cirujana en tus controles.
Un detalle práctico: si al sentarte la faja se dobla en el abdomen, párate, abre los dos broches de más abajo y vuelve a cerrarlos con la tela estirada. Esa arruga, repetida todo el día, es la que deja marca.
Señales de que la faja aprieta de más
La faja debe sentirse firme pero cómoda. La guía de la clínica marca estas señales de que la talla o el ajuste no son los correctos:
- Hormigueo o adormecimiento.
- Piel morada.
- Dificultad para respirar.
- Pliegues que dejan surcos profundos en la piel.
Si te pasa, abre una hilera de broches y observa. Si no mejora, consulta con tu cirujana. Hay otras señales que no tienen que ver con la faja y que tu médico debe ver de inmediato: dolor que aumenta en lugar de disminuir, enrojecimiento con calor en una zona, secreción con mal olor, fiebre o hinchazón brusca en una sola pierna.
El problema contrario también existe. Una faja que se sube, se enrolla o se siente suelta en la hilera más cerrada no comprime lo suficiente y no está haciendo su trabajo. En ese caso consulta la talla por WhatsApp.
Cómo ir al baño con la faja puesta
Es la duda que casi todas tienen y casi nadie pregunta. Las fajas body post operatorias suelen traer una abertura en la entrepierna para que no tengas que quitártela. Si la tuya la tiene:
- Separa los bordes de la abertura con una mano y sostenlos hacia los lados mientras usas el baño.
- Sécate con calma y revisa que la tela alrededor quede seca antes de soltarla.
- Si la faja se mojó o se manchó, cámbiala por la de repuesto. Una prenda húmeda todo el día irrita la piel.
- Para sentarte y levantarte del inodoro los primeros días, apóyate en algo firme o pide ayuda.
Si tienes dudas sobre cómo es el modelo antes de comprarlo, pregúntalo por WhatsApp y te lo explican.
Ducharte y volver a ponértela
La ducha es el único momento en que la faja sale en la primera etapa. Ten la segunda faja limpia y seca antes de entrar, sécate bien, sobre todo en los pliegues, y vuelve a ponértela apenas termines siguiendo los mismos pasos. Por eso la clínica recomienda tener dos prendas para alternar: una puesta y otra lavándose. Si quieres comparar modelos y precios, revisa la tienda post operatoria.
Preguntas frecuentes
¿Puedo ponerme la faja sola después de la cirugía?
Los primeros días es mejor pedir ayuda, porque agacharte y estirarte cuesta y la faja tiene que quedar bien centrada. Con el paso de las semanas la mayoría de pacientes aprende a ponérsela sola, sentada en el borde de la cama.
¿Cada cuánto paso a la siguiente hilera de broches?
No hay una fecha fija. Pasas a una hilera más cerrada cuando la faja empieza a sentirse suelta porque bajó la inflamación, y siempre de una hilera a la vez. Si tienes dudas, pregúntalo en tu control con tu cirujana.
¿Es normal que la faja deje marcas?
Una marca leve que desaparece al rato puede pasar con cualquier prenda de compresión. Lo que no es normal son pliegues que dejan surcos profundos, hormigueo o piel morada: en ese caso la talla o el ajuste no son los correctos.
¿Me puedo quitar la faja para dormir?
En las primeras semanas, no: la guía de la clínica indica usarla prácticamente las 24 horas, incluso de noche. Cuándo empezar a retirarla algunas horas lo decide tu cirujana.
Cómo comprar: pagas con Yape escaneando el QR en la ficha del producto, subes tu comprobante y coordinamos la entrega por WhatsApp.
